domingo, 30 de noviembre de 2008


Cuando alguien es tu amigo de verdad, Tus problemas son sus problemas, si Vos sufrís tu amigo también sufre, si Vos necesitas ayuda ellos son los que están. Un amigo no te deja en banda y no especula si le conviene estar o no Con vos, un amigo esta, esta y siempre al pie del cañón. Podes ir y venir, Podes pelearte una y mil veces, pero la amistad va mas allá de eso.
Un amigo te falla cuando ya no esta a tu lado, cuando en vez de ayudarte, deja de creer en ti. Un amigo te falla cuando te dice q no puedes, cuando mira con envidia tu felicidad o cuando te hiere con sus comentarios. Un amigo te falla cuando te das cuenta de que esas promesas no fueron mas que mentiras. Un amigo te falla cuando la hipocresía se vuelve la base de esa supuesta amistad. Un amigo te falla cuando desconfía de tu palabra, cuando después de que le hayas entregado tu vida, te trate como un desconocido y salgan palabras de su boca que parecen no ser de quien dijo ser tu amigo. Un amigo te falla cuando están juntos y tienes la sensación de ser dos extraños en mundos muy distantes. Un amigo te falla cuando habla con la boca y no con el corazón. Un amigo te falla cuando se saca el disfraz y muestra su verdadera personalidad. Un amigo te falla cuando borra los momentos que han pasado como si hubiesen sido escritos con lápiz, aunque para ti, sea una marca indeleble en el alma. Pero siendo concientes…un verdadero amigo no traiciona, se queda contigo hasta el final, sin importar lo que los demas digan de ti.Un amigo corrige tus defectos y valora tus virtudes. Un verdadero amigo es quien es y no aparenta ser alguien para engañarte. Un verdadero amigo es aquel que te acepta y te ayuda en tus problemas, y quien logra conocerte realmente. Que un “amigo” te falle puede que sea un episodio cotidiano, pero perder a un amigo, traspasa el limite de dolor que un ser humano puede sentir. Cuando se pierde un amigo no existe universo que cubra el vacio que dejo.

Cuando algo empieza, se da vuelta el reloj de arena. Un reloj muy extraño, porque no te deja ver cuanto tiempo le queda, pero uno siempre sabe de antemano que solo cabe una determinada cantidad de arena. Es difícil aceptar que esta se termina. Como todo en la vida, como la vida misma, se termina (así como todo lo que empieza). El truco no esta en lamentarse cuando el reloj se detiene, sino en alegrarse de que el reloj sigue entero: que ya corrió toda la arena que tenía que correr. Es poder ver todos los momentos ya pasados y tomarlos como parte de un libro, que hoy... finaliza un capítulo. Un teatro que por hoy, apaga sus luces, cierra el telón, en espera de una nueva función...Y pensando que puede ser que esa función se vuelva a repetir y si no es así...Bienvenida a la nueva función que en cualquier momento vuelve a comenzar.